“La penología ha sido incapaz de ofrecer datos positivos sobre la resocialización”, afirmó Mappeli Caffarena durante su conferencia “Nuevos Postulados de la Penología” organizada por JUDEC este viernes 11 de octubre.
El catedrático del Derecho Penal y Consultor de las Naciones Unidas, Borja Mapelli Cafferna utilizó su conferencia para explicarles a los asistentes por qué la resocialización es un concepto ambicioso que fracasó por su radicalidad, y cómo existen otras prácticas jurídicas que se presentan como alternativas mucho más eficaces para combatir las consecuencias jurídicas del delito.
Resocialización: una propuesta ambiciosa y fallida
En palabras del catedrático, la Penología es “una rama de la ciencia penal que procura, a través del castigo, la resocialización de los condenados”; sin embargo, explica Mapelli Caffarena, este es un concepto ambiguo que no aplica para aquellos infractores que no pueden o quieren ser resocializados.
Siguiendo esta línea, el conferencista habló sobre el fracaso de la resocialización; explicando que “tienen más posibilidades de resocializarse aquellos que no fueron descubiertos por la justicia y, por consiguiente, no pasaron por una condena, que aquellos que han sido condenados” debido a todo el “calvario” que representa este proceso y la falta de legalidad que existe en el sistema, un tema que prometió tratar más adelante.
De esta forma, habló sobre diferentes propuestas que buscan justificar la resocialización y las razones por las que fracasaron desde su concepción, haciendo imposible la ejecución.
Puesto que, la resocialización es “algo carente de ejecutabilidad que no tiene posibilidad de desarrollarse” explicó el catedrático de la Universidad de Sevilla.
Recuperar la legalidad a través de la democratización del sistema
Tras hablar sobre las fallas de la resocialización, Mapelli Caffarena propuso una alternativa que, en su criterio, representa una propuesta distinta para salvar el andamiaje resocializador: recuperar el principio de legalidad.
“Las penas no pueden ir contra la Ley, pero la ejecución de las penas también debe ir acorde a las leyes”, puntualizó. “En tal sentido, el Estado de Derecho no debería obligar a cumplir la Ley y evitar los abusos a los que son sometidos los condenados”.
Desde una postura bastante crítica, Mapelli Caffarena explicó como es necesario recuperar el control sobre la ejecución de las penas y que debe haber un equilibrio donde se exija el respeto a las leyes, pero también una correcta judicialización.
Para finalizar y antes de dar paso a la ronda de preguntas, puntualizó que una propuesta más acertada sería la “democratización del sistema de ejecución de las consecuencias jurídicas del delito”, que, su opinión, mejoraría el panorama conocido, donde la Criminología moderna aporta propuestas enriquecedoras, lo cual no hace el concepto de resocialización.
Por Marielys Hernández.